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PROHIBICIÓN DE LAS CORRIDAS DE TOROS EN MÉXICO
AGAINST BULLFIGHTS IN MEXICO:
http://www.petitiononline.com/55400000/petition.html
MANIFIESTO ANTITAURINO
MANIFIESTO ANTITAURINO
El presente manifiesto está abierto a todas las personas que quieran mostrar su oposición a la Tauromaquia.
DECLARAMOS:
1) Nos oponemos al maltrato de cualquier ser sensible, y especialmente al maltrato institucionalizado en espectáculos públicos, por considerarlo degradante para cualquier persona, así como una de las más perversas manifestaciones del ser humano (considerando igualmente partícipes al que actúa y al que mira). Por lo que, nos oponemos a las corridas de toros y a todas las derivaciones de éstas (encierros, novilladas, pamplonadas, charreadas, etc.)
2) Consideramos indigno e inadecuado que los partidarios de las corridas de toros las denominen "fiesta nacional", por cuanto constituye un serio insulto a nuestro país y a las personas que lo componen. Identificar a MEXICO con las corridas de toros nos avergüenza y por otra parte, daña y ridiculiza nuestra imagen en el exterior.
3) Exigimos al Estado y a las diferentes Administraciones que acaben con el ocultismo que ha venido existiendo hasta ahora respecto a las subvenciones taurinas con el dinero de todos, y por tanto, que se hagan públicas las cifras de lo que nos gastamos los contribuyentes en sostener los espectáculos taurinos.
4) Pensamos que las corridas de toros y sus derivaciones constituyen una "marcha atrás" en el camino de la evolución humana, pues representa un modelo de relación hombre/naturaleza basado en el dominio por la fuerza del primero sobre el segundo. Este modelo se contradice, por un lado, con el movimiento Ecologista, que propugna una relación armónica entre las personas y los demás seres vivos de nuestro planeta; y por otro lado, con el ideario Pacifista, que propone la No-Violencia como forma de vivir y relacionarse.
5) Queremos dejar claro que no nos mueve ningún sentimiento de odio ni de venganza (lo cual se contradiría con el punto anterior). Tan sólo queremos vivir en un país más libre, menos violento y más civilizado.
6 ) Por último, queremos aclarar que no pedimos unas corridas de toros más "humanas", algo que es imposible por definición, sino que nuestro objetivo es la erradicación total de las corridas de toros y sus derivaciones. Para ello, y con un espíritu práctico de presentar alternativas, proponemos las siguientes medidas:
1. Dejar de presentar las corridas de toros como algo supuestamente ligado a la idiosincrasia hispana, y adoptarl una posición al menos neutral.
2. Supresión de todo tipo de subvenciones a la tauromaquia, de la forma que sean: Escuelas de Tauromaquia, plazas de toros deficitarias, ayudas a la celebración de festejos populares, retransmisiones de corridas en Televisión Mexicana, etc, etc. Las corridas de toros deben ser financiadas únicamente por quienes las apoyan.
¡Basta ya de costumbres violentas y sangrientas!
¡Basta ya de financiar la tortura de animales!
¡Basta ya de explotación animal!
PRO TOROS LIBRES.
ARGUMENTOS ANTITAURINOS
Muchas veces, cuando tratamos de argumentar nuestra causa animalista, y frente a las estereotipadas y poco profundas aseveraciones de los aficionados al retrógrado espectáculo de las corridas de toros, nos podemos quedar bloqueados y sin saber qué decir. Sin embargo, existen argumentos a todas las falacias taurinas, de los que aquí exponemos algunos esperando que encontréis respuesta a todas estas falacias.
El toreo es cultura
Según el diccionario, cultura "resultado de cultivar los conocimientos humanos y afinarse por medio del ejercicio de las facultades intelectuales del hombre". Es obvio que torturar a un animal por diversión no contribuye en nada a cultivar conocimientos.
Qué facultades intelectuales puede ejercitar la tortura de un animal? La evolución mental y crecimiento espiritual como seres humanos no pasa por las corridas de toros.
El toreo es arte
Si se entiende por arte la habilidad para hacer una cosa, torear puede ser un arte pero también lo puede ser levantar una pared de ladrillos, estafar, etc.
El hecho de que algunos artistas se hayan inspirado en las corridas de toros no hace de esta bárbara costumbre un arte. Otros muchos se han inspirado en la guerra, martirios de santos, etc… y esto no hace de estas actividades un arte.
El arte es creación, no destrucción.
El toreo es tradición
También eran tradición los inescrupulosos combates a muerte de gladiadores esclavos en la época romana, y también es tradición la ablación del clítoris en algunos países. Por el hecho de que algo sea tradicional, no implica que deba ser conservado ya que puede consistir en prácticas monstruosas.
Muchas tradiciones han muerto gracias a la evolución y trascendencia del hombre y las corridas de toros deben seguirlas. Como decía Manuel Machado: “Conservadores, sí; pero de la salud, no de la sarna”.
Los toros de lidia están hechos para pelear
El toro es un animal rumiante, herbívoro y de una naturaleza poco agresiva, tiene mala vista y una capacidad limitada de enfocar.
La apariencia excitada y agresiva de los toros al entrar en la plaza se debe a que han pasado 24 horas en una caja de madera a oscuras siendo molestado de múltiples maneras (afeitado de los cuernos, sacos de arena sobre sus lomos, etc.). Segundos antes, se les ha clavado un lazo de color atado a un gancho metálico que les causa un considerable dolor en el lomo.
Por tanto, el animal sale cegado por el sol, afectado por el dolor del lazo y la aparente bravura que muestra corriendo de un lado a otro es simplemente una desesperada búsqueda de una escapatoria las ocasiones en que el toro arremete contra las personas son contadas, la mayor parte del tiempo busca una salida y mira a su alrededor en un estado de confusión.En su medio natural y si no teme por su rebaño, los toros se avendrán a comer apaciblemente de las manos de desconocidos. Existen fotografías de familias de ganaderos tomando su picnic dominical en un prado de toros bravos.
Sin corridas de toros se extinguirían los toros bravos
Si sólo pudieran existir las especies de las que se obtiene provecho económico, porqué conservaríamos el lince ibérico?
Los taurinos utilizan este nuevo argumento aprovechando que términos como extinción de especies y conservación están tan en boga para intentar "colar" las corridas de toros, si es que resultará que son ecologistas!
Es más, el toro de lidia es el resultado de un proceso de selección y manipulación genética para lograr unas características físicas que varían de la especie original Bos Taurus. Por tanto, si efectivamente se extinguieran, no supondría ninguna desgracia para el ecosistema.
Vive de lujo hasta que muere en el ruedo
Aunque algunos toros viven en la dehesa, la cría de los toros de lidia se está intensificando poco a poco, llegando a vivir muchos en condiciones similares a los animales destinados al consumo humano.
Y aunque vivan cómodamente en las dehesas, acaso esto justifica que mueran durante una larga agonía de 20 minutos desangrados, con los músculos desgarrados y ahogándose en su propia sangre? Qué persona querría vivir lujusosamente durante unos años para morir así?
El toreo crea muchos puestos de trabajo
También vive mucha gente del tráfico de drogas y de la pederastia y no por esto son aceptables estas actividades.
Es una lucha noble o el torero se juega la vida En una corrida, el toro no tiene ninguna posibilidad de salvar su vida. Se trata de una lucha injusta de la que el toro no saldrá con vida mientras que son limitadísimas las ocasiones en que los toreros han resultado heridos. Mueren miles de toros al año en corridas, y cuántos toreros? Según la revista "El Ruedo" mueren más toreros en accidentes de tráfico que en las plazas de toros.
A la mínima que el toro arremete contra el torero, salen a la plaza una decena de personajes para distraer la atención del animal que, en caso de sentirse acorralados, siempre pueden esconderse tras el burladero, dónde no llega el animal.
De los pocos toros que son indultados, un 80% suele morir en los días posteriores debido a las heridas recibidas durante la corrida y a su infección. Si sobreviven, suelen tornarse solitarios, deprimidos y temerosos de los humanos.
El toro no siente El toro posee un sistema nervioso central y autónomo o visceral. Cómo no le va a doler la puya de 15 centímetros clavada en su lomo si su sensibilidad es tal que cuando se le posa una mosca en él, la espanta con la cola?
Y los animales de granja? o al final se consume su carne
Aunque demasiado a menudo los animales en los mataderos no son sacrificados de la manera más rápida y ética que existe, su padecimiento es menor y más breve que el de los toros torturados en las plazas ya que existen leyes obligando a su aturdimiento antes de la muerte. Si la crueldad y el ensañamiento con que se lleva a cabo la tortura de 20 a 30 minutos en las plazas tuviera lugar en un matadero, los responsables serían penalizados e incapacitados para llevar a cabo su trabajo.
Si les preocupa a los taurinos los animales de granja, cuánto más debería preocuparles los toros cruelmente torturados sin motivo alguno? Cuantos de ellos son vegetarianos? Como reza el dicho popular "lo malo en casa ajena no presta virtud a lo malo en casa propia".Existen numerosos informes científicos que demuestran la sensibilidad de estos animales. Es más, los toros tienen conciencia y pueden mostrar sentimientos e incluso reconocer a personas y lugares. ¿Y los animales de granja? o al final se consume su carne.
Hay otros temas de los que preocuparse antes
Sí existen muchas formas de violencia hacia humanos y otros animales, pero esto no quiere decir que no podamos preocuparnos por el sufrimiento de estos seres. La solidaridad no tiene límites. Se puede preocupar uno tanto de los niños que pasan hambre y de los refugiados de guerra como del bienestar de los animales. Los que usan este argumento no suelen colaborar con ninguna ONG humanitaria.
Las corridas de toros implican una violencia gratuita, una preocupante forma de diversión.
Numerosos estudios científicos relacionan la violencia hacia los animales con la violencia hacia las personas. Es un hecho documentado que un alto porcentaje de los criminales más peligrosos habían maltratado animales en su juventud. Un gran numero de maltratadores de mujeres también han hecho daño a los animales de sus parejas antes de llevar su agresividad a la violencia doméstica o ya maltrataban animales de niños. Evitar la crueldad hacia los animales es un eslabón más la cadena de violencia que envuelve nuestra sociedad.
Mahatma Gandhi, político pensador decía "El progreso moral y desarrollo de una nación se puede medir en la forma de tratar a sus animales". Un país, como España no puede permitir la legalidad de esta barbaridad.
Peor es el boxeo
Los boxeadores suben al ring voluntariamente y su lucha sí es "justa" si se le puede llamar así, ya que los dos están en igualdad de condiciones. En cuanto uno de los jugadores no se encuentra en condiciones de seguir, puede "tirar la toalla" y rendirse.
Fuentes: Fundación Movimiento Antitaurino de Colombia, PACMA, Lección Antitaurina de Santiago Esteras Gil.
YO HE VISTO A TOROS LLORAR.
Dice el escritor y periodista Jorge Ross en su libro La hora de los Jueces: "Es preciso estar mentalmente enfermo o ser el lógico engendro de una ignorancia tenebrosa para disfrutar con la práctica de la crueldad, pero utilizar el instrumento de la retórica para que esa práctica perdure, convertida en un derecho humano, es el acto demoníaco por excelencia".
No creo que en aquella época de equivocadas decisiones cuando hice parte del mundo taurino estuviese mentalmente enfermo, pero de lo que estoy absolutamente convencido es que sí era el lógico engendro de una ignorancia tenebrosa. Ignorancia que Dios quiso dejara atrás atravesando a "Terciopelo" en mi camino, esclareciendo mi óptica del mundo después de haber superado con creces una limitación física, dedicar mi vida al servicio y vivir cuatro años fuera del país señalado como un absoluto delincuente por lo que le hacía a los toros.Sabemos que para justificar su afición por las corridas, de retórica se arman hasta los dientes los amantes al coliseo romano moderno, le cuelgan a ese rito de sangre y muerte toda clase de arandelas, lentejuelas, labia pomposa y pasodobles, cuando la realidad de la mal llamada "fiesta" es clavar, clavar y enterrar hasta matar, cuanto elemento corto punzante se tenga a la mano en el cuerpo del inocente animal, tan sensible al miedo y al dolor como usted, como su perro o como Yo, el cerebro del torturado responde ante el dolor de la misma forma en todas las especies, ¿hacemos la prueba en usted señor Capellán de la plaza, en usted señor periodista o en usted señor abonado de sombra?.
Es cierto que una cosa es mirar los toros desde la barrera, obvio, si hasta allí no llegan los puyazos, la tortura y la muerte, es mejor beber manzanilla y gritar ¡Olé! Que vomitar sangre a bocanadas con una espada incrustada en los pulmones, no es necesario tener mínimas nociones de anatomía para entender que todo ser viviente con un sistema nervioso central sufre cuando le hieren, basta aplicar la máxima cristiana "No hagas a otros lo que no quisieras que te hicieran a Ti".
Vivimos y para nuestra vergüenza como sociedad que procura ser cada día más civilizada, la masacre por diversión de cincuenta toros en el centro de "espectáculos" la Macarena.Sin embargo soy optimista, la gran legión de ex taurinos arrepentidos crece a pasos agigantados, personas que como Yo entendieron que a todos nos llegará La hora de los Jueces y muy seguramente la crueldad no será la actitud que se tenga en cuenta por Dios como una virtud, los invito a reflexionar, nunca es tarde.
Prueba de esto lo encuentran en la entrevista que el periódico ABC de Madrid le hizo al ex torero "Chiquilín" el 27 de noviembre pasado, dice literalmente otro que torturó animales "Ahora no puedo ver un descabello y vuelvo la cara, los animales sufren y les duelen las cosas, los toros te miran y tienen cara de buena gente". Pregunta el periodista ¿Hoy sería capaz de matar a un toro? "Ahora no, tengo piedad de ellos, Yo he visto a toros llorar".
"El Pilarico" también los vio llorar y mientras persista esta crueldad, el corazón de Álvaro Múnera y el de millones de personas no dejarán de llorar por todas las víctimas humanas y no humanas de la violencia, y demoníaco será por excelencia si esa violencia se aplica por diversión.
EL COLOMBIANO.COM
ANTITAURINOS QUE COMEN CARNE.
http://estelles. wordpress. com/2006/ 05/09/antitaurin os-que-comen- carne/
Por Paula
Todos conocéis las famosas corridas de toros, donde un personaje llamado torero masacra a un toro vivo hasta la muerte. Es una llamada “fiesta nacional” que ha suscitado grandes polémicas.
Hay quienes están a favor de las corridas de toros, dicen que es una tradición, un arte (también era tradición echar a un gladiador a los leones, pero se ve que esta tradición no interesaba perpetuarla) . Hay otras personas que ni están a favor ni en contra de las corridas de toros, simplemente les resulta indiferente. Y, por último, están las personas antitaurinas. Todas aquellas personas que critican las “corridas de toros” porque dicen que es una salvajada.
De los dos primeros grupos se puede decir que no están nada sensibilizadas con el sufrimiento animal. Pero, ¿hasta qué punto están “de verdad” sensibilizadas con el sufrimiento animal las personas antitaurinas?.
Estas personas se basan en que los toros sufren lo inimaginable en los ruedos, pero, ¿se han parado a pensar en todo lo que llegaron a sufrir los animales que acabaron formando parte de sus menús diarios? Gallinas, cerdos y vacas, encerrados en minúsculas jaulas, sin ver la luz del sol y sin ver el verde de los prados, alimentados con hormonas y pariendo constantemente como si fuesen máquinas para después ser separados de sus crías. Y, cuando ya no son productivos, son asesinados en un matadero de forma brutal.
¿Si los antitaurinos dicen estar en contra de las corridas de toros porque es una salvajada, no deberían estarlo también de comer carne que, al fin y al cabo, es otra salvajada más? Además, quisiera añadir que hay gente que sí come carne de toro, ¿quiere esto decir que si la carne de toro constituyese una parte fundamental de nuestra alimentación, las corridas de toros ya no estarían tan mal vistas por los antitaurinos? Al fin y al cabo, la vida de las gallinas, cerdos, patos, ovejas y demás animales que nos comemos no tuvieron una vida mejor de la que tuvieron los toros de lidia.
Por lo expuesto, quiero decir que ser antitaurino y comer carne es una incoherencia egoísta del ser humano, que se basa en el hecho de que no nos gustan las corridas de toros, pero sí la carne de vaca, de cerdo y demás.
La única coherencia posible para la gente antitaurina en contra del sufrimiento animal es ser también vegetariana. Al fin y al cabo, comer carne es tan innecesario como las corridas de toros.
martes 29 de abril de 2008
¡SÍ A LAS CORRIDAS!
Hace un par de días tuve la desgracia de leer la columna de Paco Ignacio Taibo I que regularmente se publica en la sección cultural de El Universal. En el artículo en turno, el respetado y hasta venerado pro-hombre de la cultura nacional (venerado por el sistema, no por mí, claro), realiza una apología de las corridas de toros, elevándolas al nivel del arte, adornando su opinión con los idiotas lugares comunes que suelen utilizar los defensores de eso que no es arte ni cultura, sino un simple y vulgar negocio. Dice el gran escritor Taibo (perdón, me acabo de carcajear) que si no fuera por las corridas de toros no habrían existido joyas de la literatura y la música, y menciona a Hemingway, a la ópera Carmen y demás. Perdonen mi ignorancia, pero he visto en un par de ocasiones la ópera Carmen, de George Bizet, y me parece que no es una apología de las corridas de toros, sino el marco y el entorno para el desarrollo de una trágica historia de amor. Y en cuanto a Hemingway, me gusta “El viejo y el mar”, y nada más, y esa no habla de las corridas de toros. Sé que a Hemingway le gustaba presenciar ese “espectáculo”, y me parece totalmente deplorable, pero más deplorable el que el cultísimo(?!) Paco Ignacio Taibo recurra a esos ejemplos facilotes para fundamentar sus chocheras, digo, sus dichos. Además, eso de decir que si no fuera por las corridas de toros no habrían existido joyas literarias o musicales, sería como decir que si no hubiera sido por los nazis no se habría escrito el diario de Ana Frank, y que por lo tanto ¡que vivan los nazis!
Esto me lleva a confirmar una vez más lo mal que está la cultura en México. ¿Qué clase de gentuza es la que conforma las capillas literarias, institutos de cultura y las guaridas del sistema? Los modernos “líderes” de la sociedad mexicana son una mierda. Recordemos la visita a China de Fox y compañía, cuando la comitiva, y entre ellos Sari Bermúdez, Secretaria de Cultura, se pusieron a corretear como retrasados mentales, sin ningún respeto, entre los Guerreros de Terracota, que son patrimonio cultural de la humanidad. Los chinos deben haber pensado que, si así se comportan los dirigentes, el resto de los mexicanos debemos ser una horda de salvajes, y encima tarados. Es como si, en una visita oficial, el presidente chino y su comitiva se pusieran a jugar al tiro al blanco con la Virgen de Guadalupe, en plena Basílica (de un símbolo a otro, en lo personal me quedo con los Guerreros de Terracota).
Y para ahondar en el tema taurino, basta hojear la sección de sociales de cualquier periódico los lunes. Ustedes pueden hacer ese pequeño ejercicio. Miren las fotografías que hay en la primera plana de esa sección. Muy probablemente serán de la corrida del día anterior. Ahora observen quiénes aparecen en las fotos: personalidades del medio “artístico”, televisivo, cultural, político y religioso (católico, generalmente). Gente que declara públicamente estar a favor de la vida, que denuncia el aborto, el condón y hasta las películas y libros de terror como parte de “la cultura de la muerte”, pero que en esas fotos se muestran sonrientes y complacidos ante las “hazañas” de los matanceros en traje de luces. Lo peor de todo es que en esas mismas fotos verán a muchos de ellos acompañados de sus hijos. Se han realizado estudios sicológicos en convictos, en los que se demuestra que los niños que maltratan a los animales, o son testigos recurrentes de maltrato a los mismos, tienen una alta probabilidad de convertirse en asesinos, violadores, secuestradores, (o delincuentes de cuello blanco como los del Fobaproa), cuando llegan a la edad adulta. Ah, pero claro que no le echarán la culpa a las corridas de toros, las peleas de perros o las peleas de gallos. La culpa la tendrán las canciones de Marilyn Manson, las películas de Clive Barker y hasta los modestos libros de este humilde servidor. ¿Cuántos padres de familia que han quemado “Obra del Maligno” no serán aficionados a la tauromaquia?
“¿Pero cómo se atreve un escritor que hace apología del sadismo y la violencia (y el satanismo, dirán, seguramente) a hablar en contra de las corridas de toros?”, replicarán esos padres de familia y esos pulcros representantes de la cultura mexicana. Primero, mis escritos son ficción literaria. En las corridas se asesinan a toros de carne y hueso. En el género de terror existe la justicia poética, y los que mueren destazados o en cualquier otra forma son los que se lo merecen. En las corridas de toros se matan con lujo de crueldad a seres inocentes, y eso ocurre en la realidad, no en un libro. Y en mis escritos, los que mueren son los humanos, no los animales (en Luces en el bosque muere el pastor alemán, pero su existencia continúa junto al niño que era su amigo, más allá de la muerte). Además, las corridas de toros no implican una lucha en igualdad de condiciones, pues son conocidas las artimañas de que se valen, en muchas ocasiones, para “ablandar” a los toros: untarles irritantes en las patas, vaselina en los ojos para nublarles la visión, limarles los cuernos, clavarles agujas en los testículos, etcétera. ¿Por qué no se enfrentan los toreros a mano limpia contra un toro en perfectas condiciones? A ver qué tan machos serían...
Si estuviera en mi poder, no dudaría en prohibir las corridas de toros, las peleas de gallos y las peleas de perros. Y antes de que esos seudointelectuales me descalifiquen diciendo que estoy loco, me permito recordarles, o por si no lo saben, que en el siglo XIX alguien llevó a la práctica esas prohibiciones. Su nombre era BENITO JUÁREZ, quien antes de llegar a la presidencia, cuando aún era gobernador de su natal Oaxaca, uno de sus primeros decretos fue la estricta prohibición de las peleas de gallos y las corridas de toros en todo el territorio de su jurisdicción, calificando esas fiestas como “SALVAJES E INDIGNAS DE UN PUEBLO CIVILIZADO”.
Actualmente vivimos bajo el neoliberalismo panista de ultraderecha que a toda costa pretende manchar y desvirtuar la memoria de Juárez (en el colegio católico donde estudié lo llamaban “el Beno”, y en la clase de Historia, sí, de Historia de México, me enseñaron que, al morir, “el Beno” se fue al Infierno), pero lo cierto, para mí, es que sólo Don Benito Juárez y Don Lázaro Cárdenas han sido los únicos presidentes estadistas de México. Todos los demás han sido una punta de bribones, ladrones y vendepatrias (incluyendo a Madero, quien además se sentía médium). JUÁREZ, en cambio, ha sido el único y auténtico presidente humanista de este país, el único que se atrevió a promulgar un decreto en contra de las corridas de toros y los intereses que de éstas siempre se han generado. No recuerdo si fue el propio Juárez quien dijo que “el grado de civilización de un pueblo se mide por su respeto a los seres indefensos”.
Así que dejémonos de pretextos: las corridas de toros no son sino un enorme negocio del que participan actualmente no sólo quienes las organizan, sino los medios de comunicación y hasta el clero. ¿Acaso los curas no bendicen a los toreros antes de que salgan a la matanza? ¿A eso le llaman arte y cultura? ¡Qué hijos de puta! Sí, tú también, maldito ruco taurófilo... La ópera Carmen... ¡qué pelmazo!
Pero en vista de que no voy a convencer a quienes están a favor de las corridas, les propongo algo. Ya que, según ellos, lo que les atrae es el oropel, es decir, la música del pasodoble, el paseíllo, los trajes de luces, los capotes, el ruedo, la arena, el-sol-y-sombra, y el ambiente y “tradición” que rodean a la matanza, a lo cual le llaman arte y cultura, lo que les propongo es que siga todo ese aparato, ese oropel, sólo que con una pequeña variación: sustituír a los toros, que son animales inocentes, por otros animales, que de inocentes no tienen nada. Es por eso que este escritor servidor de ustedes propone:
SÍ A LAS CORRIDAS... ¡DE HUMANOS!
Y muy especialmente, de toreros, sí, de esos que dicen tener la vocación, la entrega y el “valor” para la fiesta brava. Que siga la fiesta tal cual, con sus pasodobles, sus paseíllos, jueces de plaza y demás, sólo que en lugar de que salga al ruedo un toro de Mimiahuapan, que mejor salga uno de esos toreros, con traje de luces si lo desea, previamente ablandado con un irritante en los pies, agujas en los testículos, vaselina en los ojos y con las manos atadas, por aquello de que se pudiera defender más de la cuenta. ¿Quiénes lo torearán? Pues los nuevos toreros: los anti-toreros, provistos de capotes y banderillas iguales a las de antes. Habrá lanceros de a caballo, que le clavarán la misma lanza que usaban en los toros, para debilitarlo todavía más. Luego, el primer par de banderillas: dos bien clavadas en la espalda del torero, haciendo que la sangre chorree a través del traje de luces. ¡Ole! ¡Ole! Ya me lo imagino. ¡Qué buen espectáculo! ¡Ahora de verdad sería arte, fiesta brava y tradición! Que sigan unos cuantos capotazos. Venga la “Verónica”. ¡Ole! Ya es tiempo de un nuevo par de banderillas. ¡Eso! ¡Anti-torero! ¡Mataor! ¡Aplausos, y que suene el pasodoble! El torero ya se tambalea, pero aún tiene que seguir con vida para el acto final: ¡la puntilla!
¡Auch! ¡El anti-torero no le atinó a la primera! ¡Le clavó el cuchillo chocando con las vértebras cervicales! ¡Dejó al torero paralítico, pero aún no lo mata! Bueno, nadie es perfecto... Lo intentará de nuevo. ¡Ahora sí! ¡Lo consiguió, y el torero cae muerto al instante! Gritos de entusiasmo... ¡La orquesta toca la diana! El juez de plaza declara que, puesto que no descabelló a la primera, sólo recibirá una oreja y un testículo. Peor es nada... De todos modos, el anti-torero sale del ruedo entre una lluvia de claveles y los aplausos del respetable, mientras al torero muerto lo sacan con el consabido arrastre. Mañana, el distinguido público que acudió a la corrida aparecerá en la sección de sociales. Claro que no será el mismo público de antes, porque esos, los de antes, están actualmente siendo preparados y alimentados en las ganaderías de humanos, con miras a la corrida del próximo domingo.
No se pierdan el próximo cartel: van a torear a un obispo que antes asistía, con todo y puro, a las corridas de toros; y a un alto ejecutivo de una empresa televisiva que disfrutaba con el sufrimiento de un pobre animal. Ahora ellos serán las víctimas. Y yo, con mucho gusto, ofrezco mis servicios como juez de plaza. Así puedo determinar quién merece las dos orejas y quién no.
Que todo siga prácticamente igual, salvo con ese pequeño cambio, y complaceremos a los medios de comunicación que incluyen las corridas en sus secciones de deportes. Ah, y desde ahora pienso tomar lecciones de novillero para que un día pueda torear a Paco Ignacio Taibo cuando le toque su turno de derramar su sangre en el ruedo. Ya que le gustan tanto las corridas, ¿por qué privarlo de ser el protagonista de una de ellas?
¿Ya ven cómo sí estoy a favor de las corridas? ¡Olé!
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